Relatos eróticos por teléfono

Relatos eróticos por teléfono

sexo-por-telefono¿Te gustaría saber qué hice anoche? Pues, tengo para ti un relato erótico: mi esposo llegó del trabajo y volvió a irse para cenar con sus amigos, sabía que regresaría tarde, me quedaría casi toda la noche sola, con toda la casa para mí.

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El precio máximo por minuto de esta llamada es de 91 céntimos de euro si llama desde un teléfono fijo y de 1 euro y 27 céntimos de euro si llama desde un teléfono móvil, impuestos incluidos. Este servicio para adultos reservado a mayores de 18 años está prestado por SOLAIKA SRL. APARTADO DE CORREOS 57204. 28223 MADRID

Lo primero que hice fue preparar el baño. Encendí velas para que la luz fuera tenue y cálida, y también coloqué inciensos para volver el ambiente muy relajante. Luego, me desnudé y me dejé solo una bata de baño. Así, salí de casa y fui a llamar a la puerta en casa de mi vecino.

Hace semanas que lo sorprendo viéndome desde su ventana. Me espía cuando me despierto, mientras me visto con mi ropa deportiva y hago yoga en el jardín, mientras tomo mi café oyendo las noticias. Un día lo he sorprendido casi cayendo de su ventana por mirarme al salir de la ducha, por observar cómo seco mi cuerpo y luego me aplico loción. Admito que he dejado las cortinas abiertas para que me espiara. También lo pillé mirándome mientras me probaba un atuendo y otro antes de salir, y me he cambiado el sostén varias veces a propósito, solo por ver su rostro enloquecido al otro lado de la calle a través de la ventana. Dos veces, muy tarde en la noche, vi una luz en su habitación, luego de que mi esposo y yo hubiéramos tenido sexo con las ventanas abiertas…

Cuando abrió la puerta de su casa no podía creer que yo estuviera allí, casi desnuda, invitándolo a acompañarme en el baño, a quitarme la bata, a apretarse contra mi cuerpo dentro de la tina, a frotarme la espalda. Aún así, sin dudarlo se apresuró a seguirme a casa, donde nos esperaba el agua tibia del baño para hacer todas las cosas guarras que él había estado imaginando mientras me espiaba. ¿Quieres saber qué hicimos? Llama ahora y escuchas los relatos eróticos por  teléfono, todos los cuentos que quieres para hacerte una buena mamada  teléfonica barata.